HOSTAL TRAVELERS
"LA CASA DE TIA MAYRA"
« El origen de un hogar que se convirtió en hostal, sin dejar de ser hogar»
Antes de ser un hostal :
Antes de ser un hostal, Travelers era la casa de la Tia Mayra, su esposo y sus tres hijos. Siempre fue un hogar con la puerta abierta y el aroma constante a café recién hecho sobretodo a desconocidos.
La tía Mayra, con su voz alegre y su forma tan genuina y natural de cuidar a los demás, ofrecía una taza caliente a todo el que llegaba, como quien dice sin palabras: aquí eres bienvenido. Ella siempre ha sido espontánea y generosa, por lo que le enseñó a sus propios hijos y a su familia, a compartir su casa, sus habitaciones, su mesa y su vida con cada persona que pasara por aquí y que necesitara un lugar donde pasar la noche.
Desde 1989 :
Desde 1989, la tia Mayra abrió las puertas de su propio hogar, a viajeros, mochileros, misioneros, estudiantes, niños sin hogar, familiares y amigos. Los acogía como parte de su familia: les ofrecía comida, abrigo, apoyo, educación, una taza de café y la mejor de sus sonrisas, sin nada a cambio.
Lo maravilloso de esta historia, es que sin darse cuenta, y sin intención de hacerlo negocio, fue transformando su hogar en un refugio ; un punto de encuentro donde nadie era extraño y todos eran bienvenidos.
En 2019 :
Este hogar que siempre recibió a todos, abrió oficialmente sus puertas como el Primer Hostal de Santiago de Veraguas, autorizado por la Autoridad de Turismo. Así nace Hostal Travelers, hoy mejor conocido como: el Hostal de la Tía Mayra.
La energía de Mayra :
Tía Mayra siempre ha confiado en la bondad del ser humano y nunca temió abrir las puertas de su hogar, aunque quien llegara fuera un completo desconocido. Hoy somos conscientes de que el mundo está cambiando, de que no estamos más en 1989, pero Mayra, sigue siendo la misma : cálida, confiada, generosa y hospitalaria, y aunque hoy sus hijos ya no viven aquí, su esposo Milton y ella, siguen compartiendo su casa, su mesa, sus habitaciones y su vida con cada viajero que cruza la puerta, enseñando con el ejemplo, la belleza de dar sin medida.
Hoy, TÚ, formas parte de esta historia, y esperamos transmitirte todo el cariño y la hospitalidad que la Tía Mayra nos enseña a regalar. Gracias, porque ahora tú forma parte de esta pequeña familia.
« Bienvenido, Bienvenida a casa»